Una legalidad ilegítima ampara cada vez más la impunidad de un poder corrupto. El hermano Simón Pedro Arnold, o.s.b., analiza la paradoja de leyes y poderes altamente rechazados por la ciudadanía (cfr. las encuestas) y que sin embargo garantizan la continuidad de la corrupción. Estamos ante una especie de dictadura legal. La polémica de Jesús y sus adversarios a propósito del sábado es un caso de escuela para una ciudadanía creyente y libre, como lo ve también San Pablo.
Nota: La alusión al episodio de las espigas arrancadas por los discípulos un día sábado es de Lucas 6 y no de Juan.
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